|
Se repite la historia... ¿Cuando acabarán éstas locuras? |
|
|
|
|
Escrito por Jacqueline (JB)
|
|
jueves, 08 de mayo de 2008 |
|

Hola a tod@s. Después de haber leído vuestras historias, me entristece saber que no soy la única sino que muchas como yo han sufrido de una manera u otra el mal actuar, la negligencia, falta de escrúpulos y hasta de corazón de algunos que bajo una bata blanca se creen dioses, omnipotentes y omnipresentes. Intocables por la justicia, y superiores a sus pacientes, solo porque tienen un número de colegiado. Ya hace un año y dos meses desde que decidí ver a un médico especializado en cirugía plástica y reparadora para someterme a una liposucción, aunque salí de aquella consulta con una cita marcada para una cirugía de abdominoplastia con liposucción adicional.
Desde el primer día aparecieron petequias y mi ignorancia, porque yo no he estudiado medicina, me hizo pensar que aquel color rojizo era totalmente normal después de una cirugía. Estuve 48 horas en una clínica de renombre donde alquilan quirófano al cirujano que me practicó la cirugía, pero yo solo supe por boca de mi médico que tenía una NECROSIS en la tercera consulta, cuando un cascarón duro y negro había aparecido en mi abdomen. Lo que iba a ser unas cuantas semanas de convalecencia se convirtieron en dos meses en cama, sin poder ducharme por mi misma ni ocuparme de mi empresa y mucho menos de mi familia. Muchas horas de llanto, desamparo y todo cuanto puedan imaginar y sentir en vuestra propia piel. Contar toda la historia me resulta difícil a día de hoy, realmente hago un esfuerzo ya que evito por todos los medios recordar lo que supuso para mí todo lo acontecido el año pasado. Gracias a mi psicóloga hoy al menos puedo hablarlo. Dejo aquí algunas fotos para que os hagáis una idea del calvario por el que pasé que hoy todavía me revolotea sobre la cabeza como un pájaro negro. Omito nombres porque estoy en pleno proceso judicial, pero prometo que cuando todo llegue a su fin y me haya recuperado del todo (en condiciones físicas y psíquicas) no omitiré nada y enviaré una foto con una sonrisa. Un abrazo a todas. Jacqueline. |